Cuando empecé a escribir era un niñato estúpido que escribía sobre fútbol. Escribí uno de mis primeros poemas sobre la final de la Eurocopa de 2008 que ganó España. Pura basura. Escuchaba música típica asociada a cualquier adolescente medio, pop punk americano del tipo de blink-182 o Green Day. Entonces creía que aquello era lo máximo, pero al tiempo, y por supuesto gracias a mi hermano, descubrí la tierra prometida.
Antes de llegar a eso, he de decir que por mí mismo empecé a escuchar al gran Joaquín Sabina que me ha acompañado siempre que la estructura que tomaban mis escritos era la de un poema. ¿Qué me llevó a Sabina? Pues no se lo van a creer. Enrique Bunbury. Mi padre era un apasionado de Héroes del Silencio, y yo lo fui también durante un tiempo, pero esa fiebre se me pasó. Al gustarme Héroes en la gira de reconciliación, que fue eso solo, una gira, me interesé por la figura de aquel hombre que era capaz de transfigurar su voz tanto como Bunbury. Entonces sacó su álbum en solitario Las Consecuencias, que fue de los primeros álbumes que compré físicamente. A través de conocer la figura de Bunbury y su manera de cantar y escribir, me interesé por aquellos que escriben sus propias letras y las cantan. Bunbury mencionaba mucho a Dylan, pero yo me centré en el representante de Dylan en España, Joaquín Sabina. Pero no era la tierra prometida. La tierra prometida estaba al otro lado del Atlántico, en un señor de Minnesota que me descubrió qué es lo que quería hacer, y lo que quería hacer era escribir, como aquel tipo que incluso decían, merecía ganar el Nobel de Literatura. ¡SIENDO CANTANTE! Me atrajo tanto, que dejé de lado a Joaquín a la hora de escribir, y junto a Leonard Cohen, se han convertido en mis referentes a la hora de escribir poesía.
A continuación dejo un ejemplo de cómo fui influenciado por este genio.
Mrs. Streets doesn't have anything
she lives outside since her inception
doesn't have any little possession
and nothing seems to be rising.
She started studies at Yale
and became to go out with James
who treated her like a game
and that finished, like their tale.
This is the story of Mrs. Streets
poor and full of disgraces
she had a lot of faces
she lived plenty of shit.
When the storm finished
our lady got up
she told with all the arrogance
so, what's up?
She became to be better and better
in all the sorts of the life
she was nobody's wife
and she was the most outstanding woman.
Mrs. Streets rose up and won
she won everything you could think
her life was dyed in pink
and nothing was wrong.
PD: Gracias Pablo, por llevarme a la tierra prometida.
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