miércoles, 26 de noviembre de 2014

Un día más


Te levantas por la mañana. Un día más. Llueve. Hace frío. Te pones delante del espejo y no te gustas. Abres el grifo de la ducha. Mientras el agua se calienta, te lavas los dientes. Sale sangre, debido a una mala higiene y a la polución de la gran ciudad. Te pones bajo la ducha, te enjabonas el cabello, te secas y sales. Con el ojo derecho medio pegado aún te pones los calzoncillos, pantalones, calcetines, zapatillas y camiseta, por este orden. Te haces un café que te jode dos cosas: primero, la cavidad bucal por la temperatura de éste; segundo, tener que lavarte los dientes por segunda vez. 

Te vas a trabajar. Como mínimo ocho horas, pero nunca son ocho horas. Vuelves a casa, estás sólo, ya que tu mujer (ya ex mujer) se llevó a los niños cuando decidió terminar contigo, por gilipollas. Te abres una mierda de cerveza, porque con tu sueldo no puedes comprar nada mejor y te pones el fútbol en la misma televisión que tenías a los catorce años en casa de tus padres, hasta que decides irte a la cama. Y ya ha pasado otro día más.  

martes, 25 de noviembre de 2014

Personas


Hay personas que te alegran la vida solo con mirarlas a la cara. Es el caso de mi amiga Liza, cuyo mayor problema es determinar cuánto tiempo tiene que pasar para chuparle la polla a su nuevo ligue, o de mi amigo Frederick, que no se preocupa absolutamente por nada. Es de esos que tiene completamente ordenada su vida, pero a la vez, no le preocupa el desorden.

Por otro lado, también hay gente que con solo mirarla a la cara te joden el día. Es el caso de la compañera de trabajo de Liza, Lara, la cual está siempre con una expresión en la cara de como si estuviera oliendo a mierda. 23 horas al día. Es tremendo. Es para decirle: ¡tía, sonríe un poco, que las arrugas te van a salir igual, pedazo de gilipollas! También está Leila, que con la boca dice todo la que ama a su marido y sus ojos dicen que la maltrata.


En esta vida solo hay dos tipos de personas, con las que quieres estar y con las que no, y estas últimas, se pueden ir a tomar por el puto culo.