Al fondo, una puerta se abre con un estruendoso estrépito. ¿Por qué cojones no usan aceite en los Centros de Salud?
Dos viejas hablan y hablan enfrente de mí, confiándose cosas de la edad, aunque no se conozcan de nada. El nieto de una de ellas, que imagino que es el que está enfermo, se evade todavía más de la señora que está molestando a su abuela que de la enfermedad, con unos cascos enormes y la música muy alta.
La médico abrió la puerta cuando fui a sobarme el rabo al cuarto de baño. Igual no vuelvo ver a la pareja de abuelos que está dentro de la consulta en toda mi vida. Quizá, al salir de aquí, qué se yo, los atropelle un chaval de 16 años con su BMX y adiós muy buenas.
La vieja de enfrente acaba de decir que le han molestado con no sé qué. ¡A ella! Que no se calla la hijaputa. Menuda sinvergüenza.
Bueno, a ver si me llaman. La médico salió hace un rato a hacer repaso de la gente que había y me metió delante de la jubilada pesada. Por urgencia dice. Me duele el oído cosa mala y lo único que siento es que se abre y se cierra y el poderoso asco que le estoy cogiendo al papagayo que tengo delante.
Ahora habla del Secreto de Puente Viejo y de Acacias. Maratón de telenovelas de esta señora ALL AFTERNOON LONG. Yo no puedo decir mucho sobre estas, yo veo Amar es para siempre con mi abuela. Me jodía cuando los Juegos, pero me ha enganchado la tía. Ahora resulta que Manolita se ha enterado de que Pelayo tiene guardado un secreto de Sofía. Muy loco todo. En fin, voy a seguir observando la vida.
PD: el chaval y su abuela acaban de entrar a la consulta y la vieja pesada se ha callado. Podéis ir en paz.